Altikes Pinilla, Pablo2016-06-222016-06-222014Revista 180, 2014, 18 ( 33): 54-59http://hdl.handle.net/11447/585Las dos grandes guerras del siglo XX obligaron a repensar el sentido, uso y diseño de la vivienda unifamiliar. Iniciativas vanguardistas en Alemania y Estados Unidos, generaron las condiciones para experimentar con nuevas propuestas. En Alemania será la academia liderada por Walter Gropius y Mies van Der Rohe, y en Estados Unidos la visión del editor de la revista Arts & Architecture, John Entenza. Ambas iniciativas tendrán dos factores gravitantes: el primero será para un público de clase media trabajadora que tiene necesidades de una vivienda; el segundo, la reformulación del programa arquitectónico a partir del uso de sus espacios como requerimiento funcional, su tamaño y materialidad que permitirán el acceso de las clases sociales de manera masiva, rompiendo el paradigma de la casa propia como un bien inalcanzable. Estos dos hechos históricos marcarán y serán referentes hasta el día de hoy en el quehacer de los arquitectos a nivel mundial y muy fuertemente a nivel local. El caso chileno se diferenciará por ofrecer una segunda vivienda unifamiliar para vacacionar y dirigida al segmento alto de la sociedad. Lo anterior es posible gracias a un Chile que a fines de 1988, y con la inminente llegada de la democracia, comienza a recibir fuertes inversiones internacionales y nacionales junto a un profundo cambio en el crecimiento de las ciudades gracias a los nuevos profesionales. Ochoalcubo, como fenómeno, refleja un país que tiene un discurso arquitectónico potente, que tiene como aval a una sociedad que se ha empoderado del valor que significa la buena arquitectura y lo que esta propone como el habitar cotidiano bajo nuevas premisas en lo que se refiere a la arquitectura y su territorio.spaVanguardiaExperimentoAcademiaParadigmaOchoalcubo [ eightcubed ]EightcubedArtículo